Suara Suara Cooperativa nace el junio de 2008 como resultado de la fusión de las cooperativas Escaler (la Garrotxa), EAS y CTF Servicios Sociosanitarios (Barcelona). Se trata de la empresa de servicios de atención a las personas mayor de Catalunya, con una experiencia acumulada por sus socios fundadores de más de 25 años. Ejerce su actividad en los sectores educativo, de servicios sociales, sanitario, laboral y formativo. Da servicio a la infancia, a los jóvenes y a las familias, a las personas en riesgo de exclusión social, a personas con necesidades específicas laborales o formativas, a la gente mayor y a personas con discapacidad. Suara Cooperativa cuenta con 1.100 profesionales, de un amplio abanico de perfiles, que trabajan en todo el territorio catalán. Sus clientes son, mayoritariamente, las administraciones públicas: municipales, comarcales, así como diferentes departamentos de la Generalitat de Catalunya y otras administraciones estatales y europeas.
| Datos significativos: |
| 10.000 personas atendidas |
| 76 servicios y equipamientos en 14 comarcacas catalanas |
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CTF Servicios Sociosanitarios nació el 1981 y presta principalmente servicios de atención domiciliaria. EAS se crea el 1987 para atender las personas en riesgo de exclusión. Escaler Cooperativa, nacida en Olot el 1995, trabaja en el sector de infancia, jóvenes y familia, gente de la tercera edad, ocupación e inserción. La fusión de Escaler, CTF y EAS fue aprobada por el 99% de los socios trabajadores de las tres entidades en las respectivas asambleas generales celebradas el 7 de junio de 2008 en la facultad de psicología de Fundació Blanquerna. La decisión de fusionar las tres cooperativas se toma para hacer frente al nacimiento de un nuevo mercado, en Cataluña y en España, como consecuencia de las nuevas leyes de dependencia y servicios sociales, que otorgan a todos los ciudadanos el derecho universal de acceso a estos servicios. La nueva coyuntura social ha movilizado a, por una parte, los grandes licitadores de obras y servicios a nivel estatal, que intentan captar los importantes recursos que requieren los nuevos servicios sociales. Por otra parte, la Administración necesita interlocutores cada vez más competentes y globales que puedan gestionar los retos que comporta este despliegue. La condición de entidades de la economía social no es suficiente para competir. Es preciso, además, ser buenos y eficientes, dar un servicio de alta calidad. Todo eso es más fácil de conseguir a partir de una cierta embergadura.
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